El Parque
Nacional Darien, con 579.000 hectáreas, fue creado en el año 1980. El mayor
parque nacional no sólo de Panamá sino también de toda Centroamérica y se
localiza al sudeste del país, extendiéndose prácticamente todo a lo largo
de la frontera con Colombia. Por su importancia internacional fue declarado
por la UNESCO. Sitio del patrimonio Mundial en 1981 y reserva de la Biosfera
en 1982.
El área protegida se alza desde las costas del Pacifico con playas, manglares
y lagunas litorales hasta los bosques pluviales premontanos de la cima del
cerro Tacarcuna, que con 1.845 metros de altitud es el punto más alto del
parque nacional, situado en la divisoria continental de la Serranía del Darién,
a escasos kilómetros del Caribe, en el extremo noreste del país. Entre ambos
extremos un impresionante manto forestal de bosques húmedos tropicales y bosques
muy húmedos tropicales atravesados por una importante red hidrográfica definen
su paisaje.![]()
Las principales
cordilleras y serranías del parque son de origen volcánico y todavía pueden
observarse las tobas y lavas que manifiestan su convulsivo pasado. La serranía
del Darien al norte, las de Pirre y Setule en su parte meridional y la serranía
del Sapo y la cordillera de Jurado en el sur, son sus rasgos morfológicos
más significativos. En le parque nacen los más importantes ríos de la regiòn,
entre ellos los ríos Tuira, Balsas, Sambù y Jaque. Valles enteros de bosques
húmedos y muy húmedos tropicales caracterizan el paisaje. El ya de por sí
alto dosel forestal se ve superado por enormes ejemplares de cuipos (Cavanillesia
platanifolia) que florecen al final del verano en espectaculares tonos rojos
y anaranjados, y de guayacanes (Tabebuia guayacán), cuyas flores de un color
amarillo intenso anuncian la llegada de las lluvias.
En estas
selvas en las que abundan las plantas epifitas, las bromelias y las orquídeas
existen más de 40 endemismos botánicos como la escalera de mono (Bauhinia
spp.) y el bejuco de agua (Doliocarpus olivaceus). Su estratégica situación
geográfica le convierten en un lugar d paso y de encuentro entre la fauna
de América del Norte y América del Sur. Los endemismos de invertebrados y
vertebrados son muy abundantes. Existen 7 mamíferos que sólo se encuentran
aquí, como el arador Dariénita (Orthogeomys Dariénsis) y la zoarra de catro
ojos (Marmosops invictus). De las más de 450 especies de aves censadas cinco
son endémicas de la región, como el subepalo bello (Margarornis bellulus)
y la tàngara nuquiverde (tangara mucosa). Más de 56 especies amenazadas o
en peligro de extinción en el resto del continente poseen poblaciones viables
en el Darien. Entre ellas el águila harpea (Harpia harpyja), que reúne aquí
su más importante población a escala mundial, o el arisco tapir (Tapirus bairdii),
o las cinco especies de felinos: el jaguar (Pantera onca), el puma (Felis
concolor), el manigordo (Felis pardales), el tigrillo (Felis wiedii) y el
tigrillo congo (Felis yagouaroundi). Tres grupos indígenas precolombinos habitan
en Darién: los Kunas, que mantienen poblaciones tradicionales en los poblados
de paya y Pùculu, al pie del la montana sagrada Cerro Tarcuna; los Embera,
habitantes tradicionales riberonos del Chocò , y los Wounaan, muy cercanos
lingüísticamente y culturalmente a los Embera. ![]()
Poblaciones afroDarienitas con sus bellas tradiciones han convivido durante
siglos con los indígenas de la regiòn creando un mosaico etno-cultural sin
precedentes en toda Centroamérica. Un lugar importante para la observación
de aves es el Centro Ambiental y la Estación Científica Cana situados en el
corazón del parque en lo que antes eran las famosas minas auríferas del Espíritu
Santo o de Cana. Numerosos senderos naturales e històricos se mantiene abiertos
todo el año en esta área del parque nacional gerenciala por la Asociación
Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) ![]()